Proyección pública de Ghost in the Shell - Tokio, 15 de abril
El 15 de abril proyectamos Ghost in the Shell en Tokio. El evento surgió de nuestra colaboración: una oportunidad para alejarse del lado del producto y sentarse con el material original. En vez de presentar el proyecto solo mediante diseño o contenido, queríamos que la gente viera la película juntos. Formato sencillo: la película, una presentación de producto y una pequeña rifa. Pero mostrarla en Tokio, en este contexto, la convirtió en algo más.
Por qué hicimos la proyección
Ghost in the Shell siempre estuvo por delante de la cultura de su época. Cuando la película de Oshii se estrenó en 1995, planteó qué significa la identidad una vez que se borra la línea entre humano y máquina. En aquel entonces era especulación. Ahora se lee más como la descripción de un martes cualquiera.
Eso es parte de por qué la colaboración encajó. Las preguntas que dan forma a la película son las mismas que la gente enfrenta hoy al usar tecnología, crear perfiles o ceder datos. Proyectarla en Tokio —la ciudad que la película imaginó— fue una forma de volver al lugar donde empezó. No para explicar el proyecto, sino para devolverlo al mundo que lo creó.
Qué pasó
La noche giró en torno a la película. La gente vio Ghost in the Shell en un entorno de cine adecuado —tal como debía verse. Para muchos fue la primera vez en una gran pantalla. Para otros, una reexhibición en un estado mental completamente diferente.
También mostramos el mousepad de vidrio de Ghost in the Shell —la misma que estuvo en la exposición. La gente pudo tocarla, sostenerla e interactuar con ella fuera del contexto del museo donde se exponía originalmente. También hicimos una pequeña rifa, dando a algunos asistentes la oportunidad de llevársela.
La película y el producto
El mousepad de vidrio en la proyección era la misma pieza que se mostró en la exposición en Tokio. Hace referencia a la secuencia de apertura —Major Motoko Kusanagi en su traje de invisibilidad— y fue diseñada dentro del lenguaje visual y filosófico de la película.
Verla en el cine cambió su recepción. En la exposición convivía con archivos y material de producción. En la proyección, estuvo al lado de la película misma. Más cerca de la obra original que de la interpretación. Ese cambio aclaró su propósito: no solo una superficie de rendimiento, sino un momento específico de la película traducido a un objeto físico.
Qué sigue
La proyección marca un punto de inflexión. Tras su presentación en la exposición, el mousepad de vidrio de Ghost in the Shell llega a la web. El mismo producto mostrado en Tokio estará disponible en nuestro sitio a partir del 21 de abril.
Sin versión distinta. Sin adaptación para venta al por menor. El mismo objeto. Como en lanzamientos anteriores, la disponibilidad será limitada.
Cierre
Esto no fue diseñado como un evento de lanzamiento. Fue una forma de reconectar el proyecto con el trabajo detrás de él, en el lugar donde ese trabajo está ambientado. Una película, un objeto físico y una sala llena de gente —nada más.
A partir de aquí, el mousepad sale de la exposición y estará disponible de forma más amplia. El contexto en el que se creó la acompaña.














